Maratón Running

“Dime que no puedo hacer algo y mira como lo hago”

De el 19 febrero, 2018

Para empezar, quiero dejar claro que no pretendo ser ejemplo para nadie que corra o estA� pensando en correr. De hecho, desaconsejo totalmente introducirse en este mundo como lo hice yo, ya que no es la opciA?n mA?s segura, ni la mA?s adecuada, ni probablemente la mA?s eficaz, aunque a mA� me haya ido maravillosamente. Creo sinceramente que, por una razA?n u otra, lo mA�o debe ser la excepciA?n, y lo contrario, la regla. Pero sA� que me gustarA�a servir de inspiraciA?n para quienes han tenido algA?n obstA?culo en forma de lesiA?n a la hora de practicar su deporte, de vivir su pasiA?na��

Mi historia como corredor empezA?, sin yo saberlo, el 25 de junio de 2011. Ese dA�a sufrA�, en un campo de fA?tbol de mi isla de La Palma, mi segunda lesiA?n de (la misma) rodilla, la derecha, mi pierna a�?buenaa��. Me rompA� los ligamentos cruzados y el menisco externo tras chocar con el portero y caer mal despuA�s de disputar un balA?n dividido. Una jugada bastante similar a la que, prA?cticamente 4 aA�os antes, el 11 de septiembre de 2007 (las fechas se me quedan grabadas), provocA? que pasara por primera vez por el quirA?fano, tras romperme el menisco interno, en otro campo de cA�sped artificial, en este caso en mi segunda tierra, en la ciudad donde pasA� los aA�os mA?s felices de mi vida, Salamanca. El jugar de delantero, basarme en acciones explosivas y ser enfermizamente competitivo, era lo que tenA�a. VeA�a un balA?n suelto cerca de la porterA�a e iba a por A�l con todo, sin pensar. Aunque tardA� en operarme y en hacer una rehabilitaciA?n en condiciones, de la primera lesiA?n me recuperA� perfectamente, volvA� a mi nivel (de aficionado) y pude disfrutar del fA?tbol, la pasiA?n de mi vida, unos meses mA?sa��pero hasta ahA�. Tras la segunda, mucho mA?s grave, se acabA?. El miedo y el sentido comA?n se apoderaron de mA�, porque mA?s allA? de un deportista aficionado, uno era una persona que necesitaba estar en plenitud de facultades para trabajar, para realizar diferentes actividades, y en una palabra, para vivira��

A partir de aquA�, comienza uno tortuosa historia de dolores fA�sicos, bajones mentales y malestares generales, que como no podA�a ser de otra forma, -en caso contrario no lo estarA�a contando-,A� tienen un final feliz.

Sobra decir que el incidente que me apartA? a��probablemente para siempre- de los campos de fA?tbol, se produjo jugando entre amigos, y que por aquel entonces yo no disfrutaba de ninguna clase de seguro mA�dico. La Seguridad Social me hizo esperar 10 meses para darme el pase a quirA?fano. Entre tanto, perdA� mi trabajo (era monitor deportivo), a mi novia de aquella A�poca (no me sentA�a capaz de hacer feliz a nadie, ni siquiera a mA� mismo), y nada menos que 15 kilos. Algunos graves problemas personales mA?s sumados a A�stos me hicieron entrar en una profunda depresiA?n que me llevA? incluso a pasar por el psicA?logo y el psiquiatra. Casi no podA�a dormir y me apetecA�a muy poco comer. Digamos que mi peso ideal estA? en torno a los 75 kilos (apenas llego al 1a��80 y soy de complexiA?n normal), y por aquel entonces a��cosas de la vuelta a casa y la a�?comida de madrea�� tras la etapa universitaria- estaba rondando los 80. AsA� que 5 a�?kilitosa�� de los que perdA�, me sobraban, pero los otros 10, se los llevA? la tristeza. Por mA?s problemas que se me juntaran en un breve espacio de tiempo, soy consciente de que el epicentro de esa etapa tan oscura fue mi lesiA?n de rodilla. No sA?lo era el no poder jugar a fA?tbol o practicar cualquier tipo de deporte, sino tambiA�n los dolores frecuentes al tener la rodilla rota, el no poder salir ni siquiera a pasear en condiciones (soy una persona muy activa a la que le encanta caminar y evito el coche o el transporte pA?blico en la medida de lo posible), y sobre todo, casi lo peor, lo psicolA?gico: no tenA�a ni idea de cuA?ndo me iban a llamar para operarme. PodA�a ser al dA�a siguiente o en un aA�o. Toda esa agonA�a me fue consumiendo hasta convertirme en un saco de huesos que necesitaba pastillas para dormir y que no encontraba motivos para sonreA�r. Y asA� fue hasta que el 16 de abril de 2012 me llamaron para decime que el 18 (curiosamente el dA�a del 50 cumpleaA�os de mi madre), por fin me iban a operar de mi maltrecha rodilla. Recuerdo que rompA� a llorar nada mA?s colgar esa llamada del Hospital y llamA� a mi hermano para contA?rselo. La cirugA�a saliA? segA?n lo previsto, y el dA�a 20 estaba en mi casa con un obstA?culo mA?s a la hora de dormir en lo fA�sico, aunque aliviado en lo psicolA?gico, que era lo mA?s importante. Y aquA� empieza lo buenoa��

Como estaba en paro y no tenA�a otra cosa que hacer, despuA�s de la pertinente retirada de puntos, comencA� una puesta a punto exprA�s y a contracorriente, empezando por una rehabilitaciA?n primaria en el propio hospital que creo recordar que durA? unas tres semanas. Paralelamente, iba a la piscina a hacer ejercicios, a la playa a nadar y a caminar por la arena e incluso a yoga (que me ayudaba en lo fA�sico y en lo mental). Me pasaba el dA�a dedicA?ndome a mi rodilla, maA�ana y tarde, en doble sesiA?n. Mi plan era irme en dos meses a Londres a comenzar una nueva vida, ya que necesitaba alejarme de todo mi mundo conocido y reencontrarme conmigo mismo. El idioma ya lo dominaba, tenA�a toda la predisposiciA?n laboral del mundo y allA� se celebraban las Olimpiadas de 2012. Todo iba viento en popa hasta que visitA� a mi traumatA?logo, le contA� mis intenciones y me a�?soltA?a��: a�?una persona que se opera de los ligamentos no puede ponerse a trabajar en dos mesesa��a menos que sea en una oficina.a�? Mi primera idea a realizar en la capital inglesa era conseguir un trabajo relacionado con el deporte, aprovechando la a�?fiebre olA�mpicaa��, y mi plan B era buscarme algo en el socorrido mundo de la hostelerA�a. Obviamente, ninguno de los dos escenarios se desarrollaba a�?en una oficinaa�?. La rodilla me dolA�a mucho, pero mA?s me a�?dolA�ana�� la cabeza y el corazA?n, tenA�a que salir de mi casa, cambiar de aires y empezar de cero. Y a eso se le sumaba aquello de a�?dime que no puedo hacer algo y mira cA?mo lo hagoa�?a��

AsA� que el 14 de junio, cuando no se habA�an cumplido ni dos meses de mi operaciA?n, partA� con destino a Londres. Llevaba unas semanas intentando, vA�a mail, encontrar algA?n puesto de ayudante relacionado con los Juegos OlA�mpicos, pero la demanda era infinitamente mayor que la oferta y no pude ser uno de los afortunados. Dos semanas despuA�s, el 28 de junio y tras ver a EspaA�a ganar su segunda Eurocopa consecutiva, estaba tras la barra de una clA?sica taberna britA?nica, en una cA�ntrica calle de la capital londinense. SA?lo Dios y yo sabemos los dolores que pasA� durante los aproximadamente primeros dos meses de mi estancia allA�. Cada noche, al llegar a casa, me quitaba la rodillera y me ponA�a hielo durante un largo rato hasta calmar la hinchazA?n de una rodilla que no estaba preparada para pasar tantas horas de pie, a medio recuperar. Pero una cosa es que las pasara putas y otra que no pudiera hacerlo. Porque poder, PUDE. Al mes siguiente, en julio, se cumplA�a el plazo que me habA�a dado el psiquiatra para dejar de tomar las pastillas y lo llamA� por telA�fono. Me dijo que siguiera con el tratamiento hasta que A�l me pudiera ver en persona, osea, cuando volviese a casa. Me frustrA� muchA�simo, porque para eso quedaba medio aA�o, hasta navidad, y ademA?s de las que tomaba para dormir, que en cierto modo me ayudaban, me tomaba otras por el dA�a a�?para animarmea��, que yo empezaba a notar que tenA�an un efecto contraproducente, no hacA�an otra cosa que ponerme nervioso. AsA� que se lo contA� y le dije que iba a dejar de tomarlas, porque ya se habA�an cumplido los tres meses de plazo que me habA�a dado en su momento. A�l me respondiA?, en una reediciA?n del comentario de mi traumatA?logo: a�?no se puede dejar un tratamiento psiquiA?trico de un dA�a para otro.a�? Una vez mA?s, a�?dime que no puedo hacer algo y mira cA?mo lo hagoa��a�?

Cuando empezaban a remitir los dolores de rodilla, comenzaron los de cabeza. SentA�a una especie de calambres de sien a sien, provocados por la suspensiA?n del tratamiento. Pero poco a poco la pesadilla, fA�sica y psicolA?gica, estaba llegando a su fina��

El 20 de agosto, cuatro meses despuA�s de mi alta, era la fecha que me habA�an dado para a�?empezar a trotara�?. Pero no me pude aguantar tanto, y un par de semanas antes, en una maA�ana que tenA�a libre, con una climatologA�a que mA?s bien invitaba a quedarse en casa, me puse las zapatillas y, mA?s de un aA�o despuA�s de la A?ltima vez, EMPECA� A CORRER. Nunca olvidarA� aquella sensaciA?n de felicidad, la de trotar bajo la lluvia londinense, entre los coches y bajo la mirada atA?nita de los transeA?ntes. A partir de ahA� y hasta mi marcha de Londres, un aA�o despuA�s, al verano siguiente, estuve yendo a correr casi todos los dA�as, algunas dA�as maA�ana y tardea��

Y asA� lleguA�, tras unas breves vacaciones en casa, a Madrid, en septiembre de 2013. En el momento que me rompA� la rodilla por segunda vez, sabA�a que el fA?tbol habA�a pasado a mejor vida, y enseguida tuve claro que correr serA�a mi alternativa. Hay gente a la que le cuesta entender esto, y te dice aquello de que a�?correr es malo para las rodillas.a�? Bueno, no voy a dar la explicaciA?n mA?s tA�cnica del mundo, no soy cirujano, ni traumatA?logo ni fisioterapeuta, pero digamos que mi rodilla respondA�a perfectamente al movimiento uniforme y controlado de la carrera, mientras que habrA�a sufrido mucho con los acelerones, frenazos, giros bruscos, saltos, caA�das y patadas del fA?tbol. Fuerte y estable desde ese momento, sin dolores ni molestias, pero con la movilidad reducida para el futuro. Siempre he dicho que no concebA�a hacer deporte si no tenA�a que a�?correr y sudara�?. Cuando jugaba, corrA�a mA?s que los demA?s, y ademA?s, siempre he pensado que, si bien el fA?tbol es el juego mA?s bonito del mundo, el atletismo es el deporte mA?s puro que existe. En el sentido de ser el movimiento mA?s natural, no necesitas un balA?n, ni una raqueta, ni una superficie especA�fica, ni siquiera compaA�eros de equipo. SA?lo unas zapatillas y las ganas.

Una vez en la capital de EspaA�a, comencA� mi rutina de entrenamiento, que bA?sicamente se trataba de dar una vuelta en cada sentido al Parque del Retiro, (4,5 km x 2), unos 9 kilA?metros a los que sumA?ndoles la ida y vuelta a casa se convertA�an en unos 10. En algunas ocasiones lo cambiaba por el Madrid RA�o, pero me gustaba menos. No era demasiado largo el recorrido, pero lo hacA�a un mA�nimo de 5 veces por semana, a veces 6, alguna vez incluso los 7 dA�as. AsA� que mis 50 kilA?metros a la semana no me los quitaba nadie. Creo que fue ya despuA�s de navidad cuando me empecA� a ver muy en forma y comencA� a pensar en volver a competir. Digo a�?volvera�� porque, aparte de un par de cross cuando era niA�o, con unos 10 aA�os, y una milla urbana en mis aA�os universitarios, no habA�a participado en ninguna carrera. A todas estas me enterA�, creo recordar que vA�a Facebook, de lo que era la maratA?n de Madrid. SA�, 42 kilA?metros, una salvajada, mA?s para quien no ha corrido una media, ni siquiera un 10 K en competiciA?n. Aunque sA� habA�a tenido dA�as de entrenamiento en los que yo calculaba haber hecho unos 20 kilA?metros. Y digo a�?calculabaa�� porque aA?n a dA�a de hoy no me manejo con las tecnologA�as para correr y voy como me pide el cuerpo, segA?n el momento. Pero las a�?salvajadasa�� mA?s grandes ya las habA�a hecho, como ya les he contado. AsA� que seguA� con mi rutina de entrenamiento los meses de enero, febreroa��y llegamos a marzo. Cuando faltaba apenas un mes para la maratA?n, que era a finales de abril, me decidA� a hacer una prueba. Una buena maA�ana, en ayunas como me gusta entrenar siempre, le di cuatro vueltas al Retiro, bajA� hasta Madrid RA�o, lo rodeA� creo que otras dos veces, y subA� a dar otras dos al Retiro. CalculA� unos 40 kilA?metros, sin pararme en ningA?n momento, sin comer y sin beber nada, y lleguA� a mi casa a las 3 horas y 52 minutos. Teniendo en cuenta que en la carrera iba a tener la motivaciA?n de la propia competiciA?n, los A?nimos de la aficiA?n, el aA�adido de la mA?sica, y sobre todo los avituallamientos de comida y bebida, lo decidA�: estaba preparado para correr una maratA?na��

Y asA� llegA? el 27 de abril. Esta fue la crA?nica que escribA� de esa, mi primera maratA?n:


a�?Miguel PA�rez Duque: 31 aA�os. 178 centA�metros y 73 kilos. Dos operaciones en la misma rodilla. Nunca ha estado en atletismo. No ha tenido entrenador. No habA�a corrido ninguna 1/2 MaratA?n, ni siquiera un 10 kilA?metros. Runner autodidacta donde los haya, le va el todo o nada y pasa de 0 a 100. El dA�a anterior, trabajA? durante 11 horas de hostelerA�a, de pie y seguidas. La noche previa, entre los nervios y el madrugA?n, durmiA? 3 horas. El dA�a de la carrera, tenA�a que trabajar otras 8. Al llegar a la lA�nea de salida, vio muchas piernas mA?s fuertes y adivinA? muchos pulmones mA?s anchos que los suyos. Se intuA�an pocos huevos mA?s grandes. Ayer, una vez mA?s y como siempre, su cabeza dijo “quiero”. Ayer, por primera vez y como nunca, su rodilla dijo “puedo”. DebutA? en la MaratA?n con un tiempo de 3 horas, 35 minutos y 47 segundos. 3.455 clasificado de 11.052 en la clasificaciA?n general, 3.349 de 10.033 en la masculina y 683 de 2057 en su categorA�a. Cuentan las crA?nicas que al cruzar la meta tropezA?; se habA�a pisado los cojonesa��

 

 

 

 

Ayer acabA? una pesadilla. MaA�ana empezarA?n muchos sueA�os. Hace justo dos aA�os, estaba postrado en una cama sin ganas de vivir y con la rodilla destrozada. 740 dA�as despuA�s, estoy comiA�ndome el mundo y con la prueba reina del running terminada en un tiempo sensiblemente mejor que el de la media. Quiero dar las gracias y dedicar este A�xito a todo y a todos los que me han acompaA�ado en esta larga travesA�a (abril 2012 – abril 2014) de dolor por la lesiA?n, amor por el deporte, sufrimiento por la recuperaciA?n, lucha por la competiciA?n y vencimiento de las expectativas:
Al Jefe, por estar supervisA?ndolo todo. A mi familia, que siempre ha estado ahA� de una manera o de la otra, mA?s cerca o mA?s lejos. A mis amigos, que me dieron fuerzas para luchar con ellos. A mis enemigos, que me motivaron para luchar contra ellos. A mi monitora de yoga, que me dijo a�?tienes que buscar dentro de tia�?. A mi rehabilitadora del hospital, que me dijo a�?eres un a�?aguantA?na��a�?. A mi traumatA?logo deportivo, que me dijo a�?no puedes ponerte a trabajar dos meses despuA�s de operarte de ligamentos cruzados, a no ser que sea en una oficina”. A mi psiquiatra homeA?pata, que me dijo: a�?no se puede dejar ningA?n tratamiento mA�dico de un dA�a para otro”. A los entendidos que dicen que “se deben correr muchos 10 kilA?metros y varias medias maratones antes de atreverse con la distancia grande”. A mi Isla de la Palma, que me permitiA? empezar la recuperaciA?n en su complejo deportivo de Baltavida y en su Playa De Bajamar, BreA�a Alta. A la ciudad de London, United Kingdom en donde disfrutA� de los bosques y espacios naturales de Leyton y Leytonstone. MenciA?n especial para el Finsbury Park y sobre todo el Clissold Park de Highbury. A la ciudad de Madrid, Spain, que me acogiA? con los brazos

abiertos y fue el lugar donde la mA?quina acabA? de ponerse a punto, en parte en Madrid RA�o y sobre todo y por encima de todo, en mi lugar fetiche de entrenamiento y el mejor espacio cerrado en el que he corrido: El Parque del Retiro. A mis carreras de aquA�, a mis carreras de allA?, pasa deprisa la vida. A las mujeres que se fueron, a las mujeres que vendrA?n, que van cerrando mis heridas. Unas mA?s especiales, otras menos importantes; todas igual de necesarias. Al pueblo de Madrid, por la organizaciA?n de la carrera, por la solidaridad de sus corredores y por la entrega de su aficiA?n. Y a mi espA�ritu deportivo, que nunca me abandonA? y que me permitiA? afrontar la Rock ‘n’ Roll Madrid MaratA?n como metA?fora de la vida: correr, sudar, sufrir, luchar y ganar…AL FINAL GANAN LOS BUENOS, Y SI TODAVA?A NO HAN GANADO ES PORQUE TODAVA?A NO ES EL FINAL…a�?

SabA�a que iba a hacer un mA�nimo de 3:30 y un mA?ximo de 4:00, asA� que seguA� durante toda la carrera al a�?globo-guA�aa�� de 3:45, y cuando faltaban unos 5 kilA?metros para el final, donde la gente se encuentra con a�?el muroa�� o a�?el tA�o del mazoa��, yo acelerA� y acabA� entrando en meta en ese 3:35.

DespuA�s de eso, ha habido un poco de todo. En noviembre de ese mismo 2014, lleguA� a Valencia peor entrenado y semi lesionado (pinchazo en el gemelo recuperado la noche anterior con Compex) y acabA� en 3:42. Al aA�o siguiente, 2015, afrontA� mi maratA?n mejor preparado hasta la fecha y acabA� mi segunda prueba reina madrileA�a en 3:32:34. Ese dA�a cayA? sobre la capital de EspaA�a a�?el diluvio universala��, que provocA? que fuese durante casi toda la carrera con la ropa y las zapatillas empapadas y esquivando charcos. En circunstancias normales habrA�a bajado de 3:30 con total seguridad y de sobra. En octubre corrA� la maratA?n de Lisboa como a�?entrenamientoa��, sin forzar, en 3:59, en la que por cierto era la primera carrera que corrA�a con mi hermano JosA� Kuko, el creador de esta pA?gina que me estA? dando la oportunidad de contar mi historia. SA?lo un mes despuA�s, en noviembre de 2015, corrA�a mi quinta maratA?n, segunda en Valencia, y mejoraba mucho mi marca del aA�o anterior, pero el flato no me dejaba bajar de 3:35. En diciembre de ese aA�o, al final de mi habitual entrenamiento en la Casa de Campo (que sustituyA? al Retiro al mudarme de casa), caA� mal tras un salto y me lesionA� otra vez mi famosa rodilla derecha. No me lo podA�a creer. Estaba en la mejor forma de mi vida y me encontraba con otra desgracia deportiva. PensA� que me habA�a vuelto a romper, que iba a tener que para otra vez por mucho tiempo. Pero para ese momento ya tenA�a un seguro mA�dico a�?como Dios mandaa��, me atendieron rA?pidamente y me dejaron claro que era sA?lo un esguince, pero eso sA�, de larga duraciA?n. Y tan larga, cuatro meses en los que ademA?s de no entrenar me recomendaron caminar lo menos posible. AsA� que al llegar abril de 2016, y con 5 maratones a mis espaldas, corrA� mi primera media maratA?n. TambiA�n con el amigo JosA�, fuimos juntos durante todo el trayecto y terminamos en 2:01. No estaba mal despuA�s de 4 meses sin entrenar. SeguA� recuperA?ndome poco a poco, en verano dejA� Madrid y volvA� a mi isla de La Palma a cumplir mi sueA�o de trabajar de aquello que hago mejor, de Periodista, que para eso fue lo que estudiA� y es mi pasiA?n. Y en octubre de ese 2016 me atrevA� con una nueva maratA?n: la nocturna de Bilbao. LleguA� al kilA?metro 21 en 1:45 a�?clavadosa��, en tiempo de conseguir de una vez por todas bajar de 3:30, pero nada mA?s lejos de la realidad. En el kilA?metro 25 me empezaron a doler mucho las piernas, y en el 30 ya definitivamente me tuve que poner a caminar, incluso un par de veces me sentA� a descansar. El volumen de entrenamiento que habA�a realizado tras recuperarme de la lesiA?n era idA?neo para una media maratA?n, pero muy insuficiente para rendir durante 42 kilA?metros. Aun asA� pude forzar y trotar en el A?ltimo kilA?metro para no superar el tiempo de corte, que estaba en 5 horas, y acabA� entrando en meta en 4:57. Un desastre como marca, pero nada mA?s lejos de un fracaso. Me llevA� otra medalla y aprendA� mucho de esa experiencia, como lo he hecho de todas mis grandes carreras, y sufrA� como nunca. En enero de 2017 corrA� con mi hermano la media maratA?n de Gran Canaria y acabamos, de la mano, en 1:49. Fue una carrera muy bonita, era su primera a�?grandea�� y yo seguA�a recuperando la forma. Y en marzo de ese aA�o pasado seguA� mejorando mi marca en media maratA?n al parar el crono en 1:43 en Salamanca. Este verano tuve mis dos primeras experiencias en a�?trail runninga�� o carreras de montaA�a, la primera en La Palma y la segunda en Orense. En la primera pensA� que eso no estaba hecho para mA� (aparte de tener desaconsejado el terreno irregular de la montaA�a por mi rodilla) y en la segunda lo confirmA�. Pero fueron otras pruebas que me hicieron mejorar como corredor, especialmente la primera, en la que 24 kilA?metros de montaA�a me hicieron sufrir muchA�simo mA?s que los 42 de asfalto que he recorrido tantas veces ya. Porque este pasado noviembre fue la A?ltima grande. VolvA� a Valencia por tercera vez y lo hice con tres objetivos: el primero, mejorar mis marcas anteriores en la Ciudad del TA?ria (3:42 en 2014 y 3:35 en 2015), el segundo, conseguir mi MMP en maratA?n (3:32:34 en Madrid en 2015), y el tercero, bajar por fin de 3:30 en la que fue mi sA�ptima maratA?n. Este A?ltimo no lo conseguA�, pero los dos primeros sA�: 3.32:30. El momentazo llegA? despuA�s de ver mi marca exacta grabada en la medalla, llamar a mi novia y pedirle que mirase mi medalla de Madrid de 2015, porque sabA�a perfectamente que mi tiempo habA�a sido de 3:32, pero no recordaba los segundos. Me puse a celebrarlo a los gritos yo solo cuando me confirmA? que por 4 segundos habA�a conseguido mi mejor marca personal en maratA?n. Por cierto, a esta carrera tambiA�n me acompaA�A? el creador de La MaratA?n del LeA?n, el amigo Jose, cuyo proyecto empezA? precisamente con el fin de motivarse a terminar su primer 42 K, y, estaba claro, lo consiguiA?. AsA� que nos volvimos de Valencia con tres marcas personales (la mA�a, la suya y la de A?lex, otro colega que debutaba en la distancia reina). Y sA�, por mi parte ya sA� que lo de Madrid en 2015 tiene mA?s mA�rito, pero el caso es que puedo decir que mi A?ltima maratA?n ha sido la mA?s rA?pida, que es de lo que se trata. AsA� que seguimos progresando y seguimos creciendoa��

 

Mis objetivos para este aA�o 2018 son:

-Hacer MMP en Media MaratA?n de Salamanca en un par de semanas (ahora mismo 1:43:32).

-Bajar por fin de 3.30 en Madrid, en mi tercer intento, en poco mA?s de dos meses.

-Y hacer lo mismo en Valencia, a la cuarta, en diciembre.

 

Si consigo todo eso, la A?nica motivaciA?n que me quedarA? para buscar un nuevo MMP en MaratA?n serA? correr en Londres, donde empezA? todo, en abril de 2019. Y a partir de ahA�, seguir entrenando, por supuesto, pero dedicarme a las carreras de 10 kilA?metros, que es la distancia en la que me encuentro mA?s cA?modo, y hacer una maratA?n al aA�o, cada vez en una ciudad diferente, viajando con amigos y sin mirar el crono, a un ritmo cA?modo, terminando en 4, 4:15 o 4:30 si hace faltaa��

 

Hay a�?hombres de cienciaa�� y hay a�?hombres de fea��. Yo soy de los segundos, pero con esto no quiero desprestigiar las investigaciones mA�dicas ni los estudios deportivos, ni tampoco hablo de promover ninguna religiA?n. SA?lo digo que me gusta hacer lo que a�?no se puedea�? hacer, que me encanta creer en los milagros de la vida y que me apasiona la magia del deporte. Si dijera que correr me salvA? la vida, estarA�a exagerando. Pero si digo que me la cambiA? para siempre y para mejor, estoy contando la realidad de mi dA�a a dA�a.

Siempre digo que, aunque correr (entrenar) me gusta y cada vez me gusta mA?s, nunca me va a divertir tanto como lo hacA�a el jugar a fA?tbol. Pero al mismo tiempo, aseguro que el dA�a de la competiciA?n, de una gran carrera, de una maratA?n, NO LO CAMBIO POR NADA. Por la sencilla razA?n de que yo nunca hubiese podido jugar en los mejores campos del mundo, como hacen los mejores futbolistas. Sin embargo, sA?lo es cuestiA?n de tiempo que, aunque sea en una o dos horas mA?s que ellos, recorra los mejores circuitos maratonianos del mundo junto a los mejores corredores del planeta. Para empezar, ya he corrido un par de veces el mA?s duro de EspaA�a (Madrid) y el mejor, Valencia.

TodavA�a, cada vez que paso por un campo de fA?tbol y veo a un grupo de colegas echando una a�?pachangaa��, se me cae el alma al suelo. Pero en ese preciso instante, una sensaciA?n de alivio, alegrA�a y satisfacciA?n me invade al darme cuenta de que si no me hubiera destrozado la rodilla dos veces, si no me hubiese tenido que apartar de los terrenos de juego para siempre, nunca habrA�a tenido la experiencia deportiva mA?s bonita, mA?s importante y mA?s especial de mi vida: EL MARATA�N.

A?Salud y kilA?metros!

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José García-Bernalt Funes
Salamanca

Deportista y soñador que quiere disfrutar del running. Voy a correr mi primera maratón.... Te vienes conmigo?